Desconecta del trabajo en vacaciones

Llega el verano y con él, el momento de tomarse un respiro y alejarse de la rutina, el estrés y las preocupaciones diarias. Y no se trata solo de una costumbre generalmente aceptada. Está demostrado que descansar es básico para nuestro organismo. Nuestra mente (y nuestro cuerpo) necesitan desvincularse de las obligaciones diarias para rendir mejor, ya que la productividad y capacidad de atención decaen cuando llevamos demasiado tiempo realizando la misma actividad.

Ocho claves para desconectar del trabajo en vacaciones de verano

¿Por qué nos cuesta desconectar del trabajo? Quizá porque nos planificamos peor y tenemos menos capacidad de delegar nuestras funciones. Y de hecho, las mujeres tenemos aún más dificultades en este aspecto. Un 16% frente a 14% de hombres, reconoce que le cuesta desconectar o no consigue hacerlo del todo.

Así que vamos a ofrecerte 8 consejos prácticos para que este verano disfrutes del tiempo libre y consigas relajarte sin que el trabajo interfiera en tu descanso.

#8 

Intenta cerrar tus tareas pendientes en la medida de lo posible: La ansiedad se dispara si tenemos sensación de dejar “algo inacabado” y es muy posible que el temor a que se desencadenen imprevistos por asuntos pendientes ocupe nuestra mente y nos impida desconectar. Por tanto, es muy útil dedicar la última semana a cerrar proyectos y aplazar los nuevos hasta nuestra vuelta. “Sin excepciones”.

#7

Asegúrate de dejar una persona de back up solvente y autosuficiente. Dejar una persona de nuestra total confianza al cargo de los imprevistos que puedan surgir es una garantía de tranquilidad. Es importante elegir bien a esa persona para que no se produzca el efecto contrario. La persona que asume el back up debe ser autosuficiente y capaz de gestionar por si misma el 95% de los asuntos que puedan surgir, sin tener que molestarnos, por teléfono, wasap, email, etc.. durante nuestras vacaciones.

#6

Restringe el uso de aparatos electrónicos paulatinamente. El uso excesivo de aparatos electrónicos, aplicaciones y RRSS genera estrés. La necesidad de estar informado a cada instante de lo que “ocurre en el mundo” nos desvincula de nuestro propio mundo y de lo que nos rodea y limita nuestra capacidad de disfrutar del entorno en el que nos encontramos. Por eso es importante que, durante las vacaciones, dosifiquemos nuestras horas de ordenador, tablet, etc, y le demos una oportunidad a lo analógico.

#5

Dosifica las horas de uso del teléfono móvil: más importante aún que el uso de ordenadores, tablets, etc, es mantener a raya la “dictadura del móvil” Para controlar el llamado ‘Síndrome del Ejecutivo’ es aconsejable desconectarlo para comer, ir a la playa o a la piscina, al hacer ejercicio y al salir a pasear. Y hay que conseguir apagarlo, al menos, dos horas antes de ir a dormir y no encenderlo hasta una hora después de haberse levantado.

#4

Practica deporte y actividades al aire libre: Fundamental para darle a nuestro cuerpo la oportunidad de regenerarse y permitir a nuestra mente cargar las pilas: Además, las endorfinas que se generan en nuestro cuerpo con la actividad física te ayudarán a sentirte mejor y tener una actitud más relajada y positiva. Los expertos recomiendan cuarenta minutos diarios para lograr estimular cuerpo y mente y, en verano, si es posible, nadar.

 

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Recupera horas de sueño: El sueño mejora nuestra piel, nuestro sistema inmune, la circulación sanguínea, el sistema nervioso…En realidad, es el mejor bálsamo para nuestro cuerpo. Por tanto, aprovecha el verano para descansar lo máximo y mejor posible, nunca menos de 8 horas. Recuerda que no es recomendable dormir con mascotas ni flores y, que para lograr un descanso óptimo es mejor que tu cabeza apunte al norte.

#2

Cuida la dieta. El verano es una época ideal para incluir verduras, ensaladas y frutas en nuestra dieta. Un mayor consumo de zumos y líquidos en general, ayudaran a depurar nuestro organismo y hacer que nos sintamos mucho mejor.

#1

Realiza ejercicios de respiración. Según Ulyses Villanueva, autor de ‘Mindfulness. Meditación para gente de alto rendimiento’ (Kolima, 2014), respirar es un estado de ánimo y sobre todo una herramienta muy útil para controlar el estrés y el dolor, favorece la eliminación de toxinas del sistema. Una respiración lenta y profunda produce una mejor capacidad del cuerpo para dirigir y asimilar los alimentos, mejora el sistema nervioso, incluyendo el cerebro, la columna y rejuvenece las glándulas. La piel se vuelve más suave, y se reducen las arrugas.

De modo que ya sabes, con esto 8 sencillos pasos puedes conseguir que tus vacaciones sean mucho más que una pausa, un tiempo ideal para reconfigurar tu cuerpo y tu mente y regresar al trabajo cargada de energía.
¡Feliz Verano!

 

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