Propósitos??

Mi último post lo dedico a mis adolescentes:

después de quince años trabajando con ell@s, siguo igual de ilusionada que el primer día. Para mí, cada sesión es única, en cada formación aprendo, son un espejo, a veces mi espejo…

¿Cuántas veces no has oído frases como las siguientes?

“Estás en la edad del pavo”. “No sé qué hacer contigo ya no me obedeces como antes”. “Eras una niña muy buena pero desde que te juntas con esos chavales ya no te reconozco”. “Yo a tu edad estaba con las muñecas y no de novia”.“Hijo, espero que tú no fumes ni te drogues como el de la vecina. ¡Qué vergüenza!”. Es natural que tus padres o maestros se preocupen.

Pero tú a lo mejor te sientes molesto porque tu vida está cambiando, te suceden cosas a veces tan inesperadas que no sabes cómo reaccionar.
Puede ser que estés pasando por problemas escolares, desilusiones amorosas, que no estés a gusto con tu cuerpo o tu forma de ser y quisieras a lo mejor encerrarte en tu habitación para siempre. Te sientes confundid@, quieres escapar o simplemente ponerte una coraza para defenderte. Puede ser que tengas muchas preguntas. ¿Hacia dónde ir? ¿Cómo me miran los otros? ¿Cómo me miro yo? ¿Por qué estoy triste? ¿Cómo podré ser importante, popular o el/ la más “guay” de la clase o de mi grupo de amigos? ¿Qué tengo que hacer para conseguir el respeto de mis compañeros o amigos? Desgraciadamente muchas veces las respuestas son confusas y sientes que te hace falta información.

También sufres la presión de tus amigos (as) o conocidos que insisten tener la respuesta a tus dudas o solución a tus problemas en el alcohol, el tabaco, las drogas, en las salidas diarias sin importar la hora o lo que tengas que hacer e incluso en las relaciones sexuales.
Te cuestionas lo que has aprendido a lo largo de tu vida. ¡…! Puede ser que pongas en peligro tus valores. Entonces, ¿qué hacer ante todo este bombardeo de dudas? El primer paso es ejercer el respeto por uno mismo: (AUTO·ESTIMA:  “YO SOY IMPORTANTE …Y TU TAMBIÉN”), pidiendo a su vez que otros te respeten. ¡Ah! ¿Dices que de ahora en adelante serás agresivo (a), no dejaras que nadie se interponga en tu camino, que nadie tiene por qué decirte qué hacer ni cómo??? ¡ALTO!

Hacerse valer no significa faltar a los límites y derechos de otras personas. Si estás pidiendo que te respeten, tú debes de hacer lo mismo con los demás (ASERTIVIDAD: “…es tomar decisiones en tu vida, hablar claramente y honestamente, pedir lo que quieres y decir “no” a lo que no quieres. Es aprender a sentirse con valor, capaz y poderoso. Con otras palabras, significa interesarse por uno mismo. Pero la persona asertiva también ayuda a los demás a que se sientan bien, tratándoles con cariño, amabilidad y consideración.” (Palmer,P y Alberti, M. 1992:46).

Nos vemos el próximo año, de aquí a unos días…

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Taller realizado en las instalaciones del Instituto Manolo Hugué. Gracias, chic@s

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